Indalecio Castellanos

Friday, December 22, 2006

FOTICOS DE VIAJE

Con mi amiga Jenny en Monte Plata, República Dominicana
Winy Poo y las amigas
Comida típica venezolana en el Caracas del Ayer
De rumba en Caracas. Saludos amigas y ¡salud!
En la bellísima Buenos Aires.Cultural, intensa, nocturna. Visita para repetir, con la misma chaqueta.
Caminando por una calle de la tranquila Montevideo, capital del Uruguay.

OTROS FOTICOS CAMINANDO POR AHI

Con Sarita en el Río Magdalena
De grado con mis compañeritas
En la fiesta de RCN con mi compañera Andrea Ibáñez
La fiesta de disfraces en Cucaita, con vallenato y grupo de música norteña

Bailando con María Paula en los 15 años de María Aleja en Cucaita

ALGUNAS FOTICOS DE ESTE AÑO DURO

Con nuestros compañeros de RCN Bucaramanga en La Esquina del Recuerdo. Música viejita.
Con micompañera Olga Lucía Cotamo en el Malecón de Cúcuta
Detrás de esta ventanita están los mejores sueños
La casita, en la que ya no estás vieja Tere. ¡Cuánta falta nos haces¡
En la pequeña y bella iglesita de la Mesa de Los Santos, cerca de Bucaramanga, al oriente de Colombia.

La celebración de los 450 años de mi pueblito, Cucaita en Boyacá, en el centro de Colombia.

Wednesday, December 20, 2006

LA VITALIDAD DE CUCUTA, EN LA FRONTERA CON VENEZUELA

Una imagen con espíritu navideño en el Restaurante Rodizio, ubicado en el sector del Malecón, a orillas del Río Pamplonita, en la ciudad de Cúcuta, capital departamental de Norte de Santander.
Esta es una panorámica de una calle de Cúcuta, ciudad cálida y activa ubicada en la frontera entre Colombia y Venezuela.
La fachada de la gobernación del departamento de Norte de Santander. Una puerta entreabierta de un edificio de una bella arquitectura.
Estos son algunos ejemplos de una ciudad vital que ha vivido casi siempre de la actividad comercial y del intercambio con Venezuela. Una ciudad que está teniendo un gran desarrollo con la construcción de distintos proyectos comerciales y de infraestructura física.
Cúcuta está creciendo y está ofreciendo posibilidades turísticas y por ello visitantes venezolanos y colombianos están llegando hasta allí, especialmente este fin de año.
Ciudad pequeña pero cálida, de gente muy amable, como toda la gente de Colombia.

Tuesday, December 12, 2006

SORPRENDERSE CON EL PROFUNDO CHICAMOCHA



Aquí en el cañón del Chicamocha, en el oriental departamento de Santander en Colombia, es posible asombrarse con la profunda presencia de la naturaleza y con la magnificencia del espectáculo que brinda esta cadena de montañas que nos hace sentirnos muy cerca de Dios.
El Cañón del Chicamocha es profundo y bello. Es un espinazo gigante regado por las aguas de varios ríos como el Chicamocha, el Suárez y el Fonce.
En la foto de la izquierda al fondo, como perdido en una de las desgarraduras de la montaña, está el pequeño pueblo de Cepitá, al que se llega después de franquear una carretera que es tan enredada que parece una cabuya en el bolsillo. A la izquierda podemos disfrutar de una caida de sol en la tarde imponente de las montañas que circundan el transcurrir del Chicamocha, que se insinúa a lo lejos.
En la carretera que comunica a Bogotá con Bucaramanga, la capital departamental de Santander, está el sitio de Pescadero, desde el cual es posible recrear la vista con las montañas áridas y surcadas por miles de grietas milenarias. Allí hay varios miradores, en los que diligentes habitantes del lugar alquilan binoculares y telescopios para auscultar las montañas sembradas de cactus y tunas recorridas afanosamente por las manadas de ariscas cabras.
En ese lugar recientemente fue inaugurado un Parque Natural que pretende aprovechar la imponente vista desde la parte más alta del Chicamocha y en dónde se construirá próximanente un teleférico.
En medio de este paisaje temerario y único, distintas empresas ofrecen toda clase de actividades deportivas y de aventura.
Yo no conozco el Cañón del Colorado en los Estados Unidos, pero me llama la atención que todo el mundo suele decir que el Chicamocha es igualito. Hay quienes también comparan estos parajes con el cañón de Chihuaha en Méjico.
Venir aquí es sorprenderse con la profunda presencia del cañón entre el que varios ríos se abren paso afanosamente. Instalarse en cualquiera de los miradores a la orilla de la carretera es comparar nuestra asombrada pequeñez y sentirnos que no somos nada puestos al lado de estas desgarradas y bellísimas montañas.
El Chicamocha nos hace sentir la magnífica presencia de la naturaleza.